“Hubo error político del gobierno”

El gobernador insistió en señalar que lo votado ayer en el Congreso no formó parte del Consenso Fiscal. No habrá veto a la ley de fiscales y defensores.

Luis Rodrigo - Mario Cáffaro

politica@ellitoral.com

El gobernador Miguel Lifschitz adelantó a El Litoral que no vetará la reforma a la ley que traslada a la Legislatura el control de la conducta de fiscales y defensores del sistema penal. También habló sobre lo vivido este lunes y martes con incidentes frente al Congreso y mucha gente en la calle cuestionando las reformas al sistema previsional. Fue en el marco de una larga conversación donde repasó distintos aspectos de la gestión y desafíos para el 2018.

- ¿Cómo vio al país este lunes?

- Dos comentarios: uno respecto de lo que ocurrió afuera del Congreso, con hechos de violencia muy orquestados, muy organizados, muy minoritarios pero que terminaron tiñendo de violencia todo el acto. Sin embargo, hubo expresiones mayoritarias, en la propia Plaza de Mayo y en el resto del país de disconformidad o de oposición al proyecto que fueron absolutamente pacíficas. Rosario, en particular, hubo una concentración importante por la mañana de organizaciones políticas, sociales totalmente pacífica y por la noche, convocatoria espontánea como en otros lugares del país. Hubo una mayoría silenciosa y pacífica que estaba en contra del proyecto, preocupada por el proyecto. Eso fue claro y tuvo que ver con el resultado tan ajustado de la votación. Por el otro lado, el contenido de la ley. La norma reduce recursos para el sistema previsional y afecta a los actuales jubilados pero también introduce cambios que no estaban conversados y que prácticamente no se mencionó en el debate: modifica la base sobre la cual se van a calcular las nuevas jubilaciones por lo afecta a los activos que se van a jubilar, y establece una prolongación de la edad de jubilación de facto, si bien voluntario lo lleva a los 70 años. Esto no se discutió porque se centró el debate en el nuevo cálculo de actualización. Fue un error político del gobierno, pagó un costo político alto. Toda la clase política, por una u otra razón, pagó algún costo político, aún los que se oponían, creo que innecesariamente. Los resultados no ameritaban poner a la sociedad en semejante grado de tensión y en una fecha tan especial, como son los últimos días de diciembre.

- Usted insiste que esto no estaba en el Consenso Fiscal

- Se hace un barullo intencional de ese Consenso Fiscal tratando de involucrar a los gobernadores en las tres reformas: laboral, previsional y tributaria. Lo único que hicimos fue analizar y a las apuradas lo que tenía que ver con los recursos de las provincias y eso fue la base del Consenso. No se discutió ningún tema tributario por fuera de lo que afecta a las provincias en la distribución recíproca de recursos con la Nación y sobre recursos provinciales se fijó un criterio de armonización sobre todo en Sellos e Ingresos Brutos, temas en los que coincidimos y acordamos.

Nada hay incluido allí respecto de reforma laboral, no hay ninguna otra cuestión de reforma tributaria y no nos involucramos, ni estuvo en la mesa, ningún otro tema tributario que afecte a los trabajadores como cargas patronales o que afecte a las empresas o a determinados sectores. En relación a la llamada reforma previsional, lo único que está en el Consenso Fiscal es una posición o recomendación a instancias del gobierno nacional respecto de un piso del cual debía realizarse esa propuesta. Vi la ley aprobada y tiene artículos e incorpora temas que jamás estuvieron en la mesa. Una cosa es el Consenso Fiscal con los gobernadores -tema de nuestra competencia- y otra es el intento de hacer aparecer a los gobernadores como avalando la totalidad de las reformas. El lunes quedó claro en el Congreso que esto no es así. Los diputados son representantes del pueblo, no de las provincias. Que haya una relación entre el gobernador y sus diputados o senadores es entendible, tratar de presionar al Congreso con los gobernadores es utilizar un poder para presionar al otro y no corresponde.

- ¿Existe un sujeto político llamado “gobernadores”?

- No existe como tal. Tenemos muchas diferencia. Cuando se planteó ese Consenso Fiscal -era otra coyuntura, una semana después del triunfo electoral del presidente- fue con la idea de dar una señal al mundo, a la sociedad, de consenso político. Pareció razonable, positivo. No era el acuerdo que yo hubiera propuesto pero fue el que propuso el gobierno. Se le hicieron muchos cambios, cada gobernador pensando en su provincia, yo me enfoqué que Santa Fe no saliera perjudicada de ese acuerdo, que los santafesinos no se vieran afectados. Se exagera el uso de esa fórmula de los gobernadores como que avalan todo lo que hace el gobierno y eso no es así en absoluto.

- Parece que se asustaron de la foto de (María Eugenia) Vidal con (Ricardo) Lorenzetti

- Ese es el motivo fundamental, el origen del problema. Cuando Vidal hace esa presentación a la Corte, todos nos pusimos en alerta porque si tenía un fallo favorable, ponía en situación de quiebra a las provincias. A Santa Fe, le hubiera significado perder lo que habíamos ganado con el 15% del fallo de 2015, unos 7.500 millones anuales de recursos. Buscamos una solución, ahora que esa solución terminara saliendo de la masa de los recursos de los jubilados no era una propuesta que proviniera de los gobernadores.

- Existe resistencia en Legislatura a avalar el Consenso Fiscal

- Tendrán que analizarlo y hacer el mismo análisis que hice yo. Firmarlo puede generar algunos condicionamientos, pero no firmarlo también tiene costos importantes. No firmar el Consenso Fiscal implica quedar afuera de la compensación que dará Nación a provincias por la pérdida de Impuesto al Cheque; de la coparticipación del Impuesto al revalúo de bienes de las empresas; del Fondo Sojero; no tener aportes para cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones; implica volver al pacto fiscal de 1993 y que la provincia de Buenos Aires no levante la demanda contra las provincias que firmen el acuerdo. Es una espada de Damocles a futuro. Los riesgos de no firmarlo, de no avalarlo, son altos.

Sin veto a fiscales y defensores

El gobernador Lifschitz le confirmó a El Litoral que no habrá veto a las reformas a las leyes 13.013 y 13.014 que votó por unanimidad la Legislatura y que rechazan los fiscales y defensores del sistema penal. “No habrá veto ni total ni parcial” afirmó. Además negó haber participado en la sanción de la norma. “Se venía conversando con el propio fiscal general, con la Corte, con legisladores, la idea de hacer algunas modificaciones a la estructura del MPA pero de ninguna manera ese proyecto que finalmente fue aprobado, pero que contó con un respaldo no solo unánime sino convencido de todo el arco político. En reuniones posteriores con distintos bloques -de posiciones muy disímiles- ratificaron su convencimiento sobre el contenido del proyecto. Como todas las cosas en democracia, esto no se puede resolver autoritariamente, necesita mucho diálogo. Le he planteado a los fiscales y a los defensores que hay que armar una mesa de diálogo con legisladores, con la Corte, con el ministerio de Justicia y conversar a futuro si es necesario algún tipo de modificación, de retoque, de ajuste, pero evidentemente el proyecto ha contado con un respaldo político que no se puede discutir”.

Luis (Contigiani) estuvo muy bien en las dos intervenciones. Fue claro, mesurado y fue coherente con el planteo de la campaña de defender los intereses de los santafesinos, y eso incluye a los jubilados nacionales que viven en la provincia”