Macri mueve la dama: Vidal disputa centralidad a Cristina. Tambalean extraordinarias

SE LANZÓ OPERATIVO SOL EN MAR DEL PLATA. REPOSERAS Y SOMBRILLAS GRATIS EN TRES PLAYAS - Alivio en Casa Rosada. Nadie del arco opositor capitaliza la caída de la imagen del Gobierno por la aprobación del nuevo cálculo jubilatorio. Déjà vu de la campaña legislativa de octubre: invisibilizan a Macri y sacan a la gobernadora a ocupar la agenda política del verano.

La estimación de daños por la aprobación del nuevo cálculo jubilatorio encendió alarmas estivales en Presidencia. El descenso de la imagen del Gobierno nacional, de acuerdo con informes reservados, oscila entre el 5% y 7%. "La caída no es grave y se puede remontar en el verano", aseguran desde un despacho de la Casa Rosada. El desgaste político obligó al Poder Ejecutivo Nacional a desempolvar el manual de la campaña electoral donde Esteban Bullrich derrotó a Cristina de Kirchner. Invisibilizar transitoriamente al Presidente y mover a la dama, María Eugenia Vidal.

Sin embargo, y más allá del operativo para recuperar los puntos perdidos en imagen, en la mesa política del Presidente asoma una primera medida para planchar la política durante el verano. Entró en revisión el plan de convocar nuevamente sesiones extraordinarias en febrero. Ni el Ejecutivo ni los gobernadores del PJ están dispuestos a desatar otra batalla campal frente la Congreso para tratar la reforma laboral. Ese proyecto quedaría cajoneado hasta nuevo aviso. Y el Presidente recién entraría fuerte en escena a partir de marzo. El verano queda para Vidal, que ayer lanzó el Operativo Sol en Mar del Plata junto a Cristian Ritondo (ver pág. 22). La parafernalia en seguridad que incluirá drones, escáneres, motos de agua y un despliegue de más de 12 mil efectivos policiales deberá maridar con política social. Por eso la gobernadora tiene previsto regresar mañana a la costa para anunciar un programa de playas públicas con acceso gratuito a reposeras y sombrillas similar al programa BA Playa de Horacio Rodríguez Larreta.

En Casa Rosada, sin embargo, confían en la remontada a través de la imagen de Vidal con una agenda soft de verano. Tanto que hasta el aumento de las tarifas en el transporte podrían quedar demoradas. La caída en las encuestas generó cierto alivio a través de los resultados de otro estudio cualitativo que llegó al gabinete. Nadie del arco opositor capitaliza el descenso de la imagen del Gobierno nacional.

Mauricio Macri salió de escena y después de pasar la Nochebuena en Los Abrojos, municipio de Malvinas Argentinas, voló junto a su familia a Villa La Angostura. El escenario político, después del trauma social del nuevo cálculo jubilatorio, quedó liberado para reeditar la estrategia de campaña que el Gobierno nacional aplicó en la legislativa de octubre: Vidal vs. Cristina.

Se relanza así, casi como un déjà vu, la pelea de la campaña legislativa. Esteban Bullrich abrió ayer el debate del Presupuesto. Fue el verdugo de la expresidenta en la boleta de Cambiemos para el Senado por la provincia de Buenos Aires. Pero la jugadora omnipresente fue Vidal, pegada a los candidatos.

Para la remontada ante la opinión pública, nada mejor que apelar al contraste Vidal-Cristina. La fórmula funcionó en las legislativas y volverá aplicarse en el último tramo de 2017 y en el inicio de 2018. Por eso no sólo la Casa Rosada le cede los reflectores políticos a la expresidenta. También Miguel Pichetto y Claudio Bonadio la dejan jugar. A Macri, el escenario le sirve para mantener fracturado al peronismo y dóciles a los gobernadores. Los mandatarios no tiene recambio ni candidato para la presidencial 2019. Con 3 millones 491 votos, Cristina de Kirchner no tiene sombras en el panperonismo en cuanto a caudal electoral. Sólo con el bolsón bonaerense se asegura el cetro de la peronista con más respaldo en las urnas de todo el país. Consciente de esa dependencia que genera en el Ejecutivo, Cristina desafió ayer a Pichetto y a Gabriela Michetti con el desafuero. Pero ni el jefe del bloque peronista ni el Gobierno nacional la quieren presa. Es la única figura política que garantiza la dispersión del peronismo y la colaboración de los gobernadores del PJ que prefieren a Macri antes que el regreso de la expresidenta al poder.

Esa afinidad de los peronistas poskirchnerista también rebota en La Plata, donde Vidal, vía Manuel Mosca, logró ayer aprobar la adhesión al Pacto Fiscal con votos peronistas del Frente Renovador, Convicción Peronista y Unidad y Renovación Peronista, los bloques de diputados que responden a los intendentes del nuevo PJ bonaerense.