Giro oficial: metas de inflación más realistas para bajar tasas

La pauta para 2018 será de 15%. Y se atrasa hasta 2020 el objetivo de llevarla a 5% anual. Así, se espera que el Banco Central baje la tasa de interés en los próximos meses. Se saldó una interna del gabinete.

El Gobierno ayer dio un golpe de timón para reencauzar su plan económico, amenazado por tensiones internas propias. Nicolás Dujovne asumió la voz cantante para anunciar la flexibilización de las metas anuales de inflación, que habían quedado desactualizadas antes de nacer. Esto significa que el Banco Central deberá relajar la política monetaria y comenzar una baja gradual de las altísimas tasas de interés (28,75%) con las cuales Federico Sturzenegger pretendió mantener a raya la suba de precios.

Ahora las pautas serán del 15% para 2018; de 10% para 2019 y de 5% para 2020, según precisó ayer el ministro de Hacienda. Cabe recordar que 2017 también tuvo una pauta de inflación (17%) que quedará superada cómodamente (el año cerrará en torno de 24%).

La decisión estaba tomada desde hace ya varios días, según pudo averiguar Ámbito Financiero. Pero se resolvió esperar hasta la aprobación parlamentaria del conjunto de reformas (tributaria y previsional, básicamente) para hacerla pública. Sobre todo, se esperó a tener la certeza de que quedaba firme el cambio de la fórmula de movilidad jubilatoria, que asegura el ahorro público suficiente (entre $70.000 y $100.000 millones) para hacer viables las pautas de reducción gradual del déficit fiscal primario.

"Decidimos recalibrar las metas de inflación para demorar un año la llegada del 5% de inflación, que será en 2020. El objetivo del 10% ha sido trasladado a 2019, y para 2018 la meta es del 15%. Ahora vamos a trabajar con números específicos y no con rangos", explicó Dujovne. El anuncio se hizo ayer a la mañana en una rueda de prensa en la que participaron -además de Dujovne y Sturzenegger- el jefe de Gabinete, Marcos Peña, y el ministro de Finanzas, Luis Caputo.

La meta de inflación para el año próximo que ayer fue modificada había sido aprobada por el Senado apenas 24 horas antes como parte del Presupuesto 2018. En rigor, el texto sancionado dice que "la meta de inflación del BCRA es de 10% (+-2%) para la medición interanual de diciembre, consistente con una inflación promedio de anual de 15,7%". Esa pauta de 10% es la que Dujovne anunció que será reemplazada por 15%, de manera que la inflación promedio anual del año próximo estará más cerca de 20% que de 15%. Siempre que esta nueva meta también se cumpla.

En este punto, el exsecretario de Finanzas y consultor, Miguel Kiguel (a quien no se puede catalogar de opositor) opinó ayer a través de su cuenta en Twitter: "La meta para 2018 en realidad aumentó de 12% a 15%, porque en realidad todos mirábamos el techo de la banda. Es bueno el cambio, pero hubiera sido más realista una banda de 13%/17%".

El sinceramiento de las metas de inflación era una medida que el mercado venía reclamando al presidente del Banco Central. Pero la realidad es que esas pautas son fijadas por el ahora Ministerio de Hacienda (Ministerio de Economía en la gestión de Alfonso Prat Gay). Es más, las pautas actuales en materia de precios eran las mismas que dejó como herencia Prat Gay. Cuando asumió el cargo de ministro, Dujovne actualizó las metas de reducción del déficit fiscal. Pero no tocó las de inflación con las que ahora lidiaba Sturzenegger.

"¿Ustedes quieren que yo baje la tasa? Es muy sencillo, cambien las metas de inflación. Pero para defender la meta actual, estas son las tasas que se necesitan. No hay magia", le dijo Sturzenegger a Dujovne en una de las últimas reuniones que mantuvieron antes del anuncio de ayer. Así, el jefe del BCRA pudo aceptar la decisión del ala mayoritaria del Gobierno sin cargos de conciencia. "No resignamos autonomía. Al contrario, la reafirmamos", sostenía ayer el jefe de la autoridad monetaria horas después de la conferencia de prensa en la Casa Rosada a la cual había sido "gentilmente" invitado según se ocupó de aclarar frente a las cámaras.

El propio Prat-Gay terció ayer en la discusión, al señalar que "la meta de inflación la fija el Poder Ejecutivo, no el Banco Central". Y añadió: "El cambio en esa meta la hace más compatible con el objetivo de reducción gradual del déficit fiscal y de consolidación del crecimiento".

De todos modos, más allá del ruido interno en el equipo económico de Mauricio Macri (que no va a quedar totalmente saldado con esta corrección, anticipan los observadores) ahora todos los agentes económicos miran la curva futura de las tasas.

En lo inmediato, en las Lebac de largo plazo en el mercado secundario ayer hubo un retroceso de cuatro puntos porcentuales. Pero se estima que el Central recién moverá el tablero hacia fin del verano, gradualmente, para no alentar una corrida mayor hacia el dólar, que ayer cerró en un nivel récord de $19,46 (ver página 5).