Verano caliente: Macri quiere la reforma laboral en febrero

Marcos Peña anunció ayer que habrá más sesiones extraordinarias. El tema central a debatir será el proyecto laboral que se frenó este año.

Marcos Peña anunció ayer que el Gobierno convocará a sesiones extraordinarias en febrero para debatir el proyecto de reforma laboral tras una nueva negociación que se abrirá con la CGT en lo que el macrismo llama "un marco del diálogo"

Lo hizo durante la conferencia de prensa que ofreció en la Casa Rosada junto a Federico Sturzenegger, Nicolás Dujovne y Luis Caputo para anunciar el cambio en las metas de inflación para 2018-2019.

El jefe de Gabinete recordó las ocho normas impulsadas por el Gobierno y aprobadas por el Congreso durante las sesiones extraordinarias de diciembre y, al referirse a la agenda legislativa pendiente, destacó el proyecto laboral que quedó trabado en el Senado.

"La reforma laboral, consensuada con la CGT, esperamos poder tratarla también en el marco del diálogo, en las extraordinarias de febrero y creemos que va a ser un muy buen complemento a esto que hemos avanzado hasta ahora", dijo Peña.

En medio de ese proceso el Gobierno dependerá de otra interna: la CGT esta en pleno proceso de ruptura del triunvirato de conducción y cada sector se afirma ahora en su candidato para una renovación que puede llegar en marzo con un jefe único.

El triunvirato que encabeza la CGT había aceptado el proyecto, pero Pablo Moyano lo crítico públicamente y en varias oportunidades, al tiempo que dijo que no permitiría "una Banelco en el Senado", en alusión al caso de sobornos de 2000. Fue una movida clásica de los "gordos" que anticipó el congelamiento del debate.

Así, la falta de cohesión interna de la central gremial y especialmente los dichos de Moyano llevaron a que el Bloque Justicialista que lidera Miguel Pichetto -cuyo acompañamiento es necesario para el oficialismo por no tener mayoría- decidiera suspender el tratamiento del proyecto.

La reapertura anticipada del Congreso tiene como fecha tentativa el 14 de febrero, después de los feriados de Carnaval, y la actividad más fuerte comenzaría el 19 de febrero, diez días antes del inicio de las sesiones ordinarias.

Los puntos principales del proyecto son el blanqueo laboral, la regulación de un nuevo régimen de pasantías y la modificación en el cálculo de las indemnizaciones, que ya no tomarían en cuenta el sueldo anual complementario.

En el Senado, además, quedaron pendientes otros proyectos que el oficialismo impulsó sin éxito y que el Ejecutivo podría incluir en el llamado a sesiones extraordinarias de febrero, como es el caso de la reforma electoral.

El Gobierno intentó en 2016 que la Cámara alta aprobara ese proyecto que establece la boleta única electrónica, pero la mayoría de los gobernadores peronistas rechazó el sistema y, tras una reunión con los senadores del PJ la iniciativa se frenó.

Hay otros dos proyectos del Ejecutivo trabados en el Senado: uno que crea el régimen de financiamiento productivo (modifica la ley de mercado de capitales) y otro de reforma del Ministerio Público Fiscal.

El primero no fue tratado por falta de tiempo, pero el segundo quedó congelado por falta de acuerdo entre el oficialismo y el justicialismo.